
Qué poca vergüenza he tenido...
Después de tantos intentos frustrados, casi te tenía olvidado...
Hace mucho calor y quiero que mi momento te deje un buen recuerdo. Que mi olor y mi sabor sea el que quedó en tu imaginación la última vez. Al igual que yo te toco y siento dentro cada vez que apareces como un flash y me miro desnuda...
Nada más arriesgado que tener un amante perpétuo y un por fin conseguido encuentro a plena luz del día sin sitio donde refugiarte...
Nunca se habla ¿para qué? Se folla y punto. Demasiados recuerdos me llegan luego sin querer, como para reafirmarlos con palabras...
Sabemos qué vamos a hacer, así que tira para el campo mismo, porfa...
Parece mentira que aún sienta, pero siento. Eternamente mojada...
Qué poca vergüenza he tenido. Olvidé apartarte la boca de mis pezones -como era la costumbre- cuando decides que es el instante y te lanzas a ellos con el ansia del que echaba de menos.
Me reí, eso sí... Como siempre hago. Pero no aquella risa de nervios que duraba minutos eternos evitando abrirme de piernas tan pronto... Me reí tan flojito que apenas lo notaste.
No puedo evitarlo. Ni quiero. Con lo difícil que me era gozar tan abierta, tanto rato... no puedo evitarlo. Soy un ángulo de 170 grados desde el momento en que te quitas los pantalones. Y ni una palabra.
¿Preliminares a ti? ja.
Contigo no necesito preliminares, aunque lo finja...
En menos de medio minuto me quedo sin bragas en el coche y te cedo el interior de mis muslos deseosos de carne. Vegetariana de todo, menos de ahí.
Qué poca vergüenza he tenido... Ni siquiera te he apartado como la inercia siempre me hace actuar...
Soy capaz casi de sentir por tus ojos cuando miras mi coño. Porque alguna vez me he soprendido haciéndolo creyéndome tú...
Qué poca vergüenza, que hemos juntado nuestros labios, chorreando, y no te he dicho que estaba prohibido. No te he recordado que no se mezcla un beso con un orgasmo cuando no sabes si se volverá a repetir...
Me he tragado tu saliva de pura sed y he tenido la misma sensación allá dentro... Que tragaba y tragaba... Que me lo quedaba para mi... te he besado con mis otros labios para atraparte bien en mi vagina.
45 segundos?. Qué poca vergüenza he tenido. Correrme en 45 segundos en un coche, bajo los árboles, con gafas de sol puestas, en pleno día, con un apenas toque en mi clítoris...
Eres peor que mi ducha...
No hay comentarios:
Publicar un comentario