jueves, 15 de marzo de 2012

SI SUPIERAS...


Recréate en otra, no me importa... En eso estaba pensando cuando me arrimé en la cama de espaldas a tí, frotandome desde atrás con tu pene, como siempre que quiero follar.

Recréate en quien tú quieras... ¿no ves que yo lo hago?
No me pidas que esta noche piense en tí, porque mis bragas me las arranqué en ese otro lecho que hoy anhelo... de otro hombre, de otra ciudad...

El vaivén de mis caderas se mece al son de otro cuerpo que deseo ...y que, gracias a tí, imagino palpar.
Deséame como él lo haría, déjame que sueñe. Y no, no me acaricies. No quiero confundir tu tacto cotidiano con el de quien no saco de mi cabeza. Porque si mis muslos alguna vez lo reciben, quiero que ese momento sea virgen por completo...

Curva mi cintura con tus manos, que yo separaré mis piernas. Deja que a través de tí sacie su sed de mi sexo... ¿No ves que estoy hastiada de frotarme por las esquinas con este calentón que él me provoca? Las corazas que cubren mis deseos escondidos se destruyen, y temo que se me escape su nombre, que grito en mis pensamientos...

Si supieras que la sola evocación de su existencia me instiga a deslizar la mano por mi vientre... directa a inflamar mi clítoris... Si tan solo imaginaras que tus dedos en mi vagina ahora son los suyos... y que el cimbreo lento de mi sexo en tu boca ahora baila para él... ¿no te das cuenta de que el vago recuerdo de su voz me hace suspirar, eriza mis pechos y me tienta a arañarme, a lamer mis hombros desesperada para imaginar sus besos, volverme loca y no encontrar sosiego...?

Si únicamente sospecharas que esta mendiga que te empuja la cabeza hacia su sexo, acompasada, mientras sus dedos aprietan con movimientos circulares, de manera animal, su clítoris chorreando... Ésta que grita... y que no puede más... y que solloza antes de culminar... ¿es que no has notado que he follado llorando? ...Si supieras que esta mendiga es su limosna la que codicia...
Si supieras que es a él a quien busco entre las sábanas cada noche, que ardo en deseos de tener dos vidas por tan solo probar una noche junto a él...

Ay, si supieras...

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